
¿Será que la crisis cambiará nuestra forma de comer? Los regios seguimos yendo a restaurantes, pero nuestro bolsillo podría estar empujándonos hacia la comida casual
En inglés este concepto se conoce como "downtrading" y habla sobre una teoría en la cual buscamos estrategias para abaratar el gasto sin dejar de hacerlo.
Actualmente el panorama socioeconómico de México es complicado. Desde Residente hemos podido observar un incremento de precios en la industria restaurantera, sin embargo esto se trata de un efecto en cadena: rentas elevadas, insumos e ingredientes a mayor precio y una temporada más baja de lo esperado, sobre todo porque con el Mundial se esperaba una derrama económica plural y solo muy pocos establecimientos percibieron ingresos.
De acuerdo con cifras de un artículo de El Economista, el estudio Consumer Pulse 2026 elaborado Bain México reveló que 42% de los encuestados redujo su consumo de alcohol durante este año y un 41% disminuyó su gasto en restaurantes y cafés. Esta una realidad que también enfrentamos en Nuevo León, ya que nuestros lectores también han hecho comentarios relacionados al costo elevado de la comida y bebida en la ciudad.

Foto extraída de Pinterest
Esta inflación incluso ha causado que los regiomontanos comparen el precio de nuestros restaurantes con los de Nueva York: "Se la bañaron con sus precios, en Monterrey te cobran como en Nueva York y luego exigen la propina. Una botella de vino por encima de $1000 pesos en promedio".
Sin embargo hay un punto interesante que aclarar aquí: la gente de Monterrey parece que sigue saliendo a cafés y a restaurantes. La agenda cultural y de eventos en establecimientos de todo tipo se mantiene activa y la apertura de nuevos lugares no se ha visto afectada.
Lo que sí puede llegar a ser una realidad, y bien lo indica el estudio de Bain México, es que el gasto se está ajustando, más no está desapareciendo. Esta acción de reducir el gasto se llama "downtrading" en inglés y es una práctica muy común entre los consumidores cuando hay incertidumbre económica.

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Aunque aún no hay una cifra que respalde completamente esta inferencia, en Residente, por los comentarios que hemos recibido de lectores y restauranteros, creemos que podría haber un cambio en las preferencias de los regios cuando se trata de salir a comer. Podemos asegurar que la vida social se mantendrá activa, pero no todos los establecimientos se verán beneficiados.
Siguiendo la lógica del "downtrading", podría ser que los regios dejen de salir a lugares "caros" y prefieran consumir comida casual, ya que está relacionada a lo "accesible". Lo anterior quiere decir que las cafeterías tradicionales, los restaurantes de comfort food (hamburguesas, pizza) y las taquerías podrían empezar a tomar protagonismo. Especialmente porque estos "gastos menores" se verán como motivaciones, el clásico "me lo merezco".
Nuevamente, no es seguro ni hay una garantía de que esto vaya a suceder de esta forma. Tal vez debido a que ya va a comenzar la temporada fuerte, las cosas cambien. Así como puede ser que los regiomontanos comiencen a ahorrar para las últimas fiestas del año, puede suceder que continúen saliendo porque los bonos y aguinaldos están cada vez más cerca.
¿Tú qué piensas al respecto?

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