
Los 3 restaurantes oaxaqueños favoritos en Monterrey
La gastronomía oaxaqueña se destaca por ser una fusión de técnicas indígenas y españolas.
Cada estado de México tiene su propia sazón e ingredientes, en el caso de Oaxaca su cocina se conoce por usar diferentes variedades de maíz, insectos, quesillo, chiles y cacao (sobre todo por sus variantes de mole). Algunos de los platillos más conocidos de esta región son las tlayudas (tostadas grandes con frijol, quesillo y carne), memelas (tortilla de maíz gruesa y ovalada preparada con frijol, salsa y queso), chapulines, tamales y mole.
Afortunadamente, en Monterrey también hay restaurantes para probar comida oaxaqueña. Te compartimos tres opciones caseras y populares alrededor de la ciudad.
Tlayudas Mañón
(Terranova #980, Vista Hermosa)
Su especialidad son las tlayudas, cuentan con más de 25 variantes diferentes. Entre ellas hay opciones veganas, clásicas y algunas regiomontanas como "Chicharronera" (con chicharrón de La Ramos) y "Norteña" (queso, aguacate y sirloin). También preparan memelitas, guacamole con chapulines y tejate (bebida preparada a base de maíz y cacao). Su ambiente mezcla el estilo moderno con elementos tradicionales. Además tiene terraza decorada con plantas.

El Tule
(Av. Morenita Mia #150A, San Nicolás)
Además de comida, aquí también tienen artesanías oaxaqueñas como bolsas, figuras, ropa y salsas. El menú es extenso y variado, ya que preparan pozole, sopas, molotes, moles, memelas, chalupas, tlayudas y todo tipo de antojitos. Entre lo más recomendado están las tlayudas (cecina, chorizo, tasajo, chapulines) y el mole. También tienen nieves oaxaqueñas y variedad de café de Oaxaca. El restaurante es pequeño y muy colorido y suele llenarse rápido.

Madre Oaxaca
(C. Padre Raymundo Jardón #814, Centro de Monterrey)
Este es un restaurante inspirado en la cocina oaxaqueña. Algunos dicen que su sabor es muy similar a la tradicional, mientras otros dicen que es fusión. En la carta encontrarás guisos, antojitos y botanas como: tlayudas, cecina oaxaqueña, memelas, chamorro, pollo a los cuatro moles (negro, rojo, amarillo y almendrado) y pescado. Su decorado es rústico con elementos decorativos como alebrijes y estatuas de colores. Los comensales dicen que sus porciones son generosas.








































































































































































































