
Solamente quedan 3 IHOP en NL. ¿Será que la tendencia de los platillos saludables y el brunch en cafés desplazará el clásico desayuno estilo americano? Ojalá no...
Esto no quiere decir que no nos gustan los hotcakes con huevo, sino que podría ser que nuestros hábitos se estén transformando.
Pancakes bañados en miel, huevos revueltos, tocino crujiente, salchichas, waffles y café con refill. Durante años, el desayuno estilo americano tuvo un lugar reconocible en las mesas de Monterrey. Era una opción para desayunar en familia, reunirse con amigos o simplemente darse un gusto antes de comenzar el día. Sin embargo, la oferta gastronómica parece estar tomando otro rumbo.
Que actualmente queden solamente tres sucursales de IHOP en Nuevo León abre una pregunta: ¿está perdiendo popularidad este tipo de desayuno o simplemente ya no tiene el mismo protagonismo frente a las nuevas propuestas?
En los últimos años, las cafeterías han ampliado sus menús para convertirse en destinos de brunch. Ahora es común encontrar toast de aguacate, bowls de fruta, chilaquiles, huevos pochados, pan artesanal y bebidas preparadas que acompañan una experiencia que va más allá de sentarse a comer. El desayuno también se convirtió en un plan para pasar la mañana, tomar fotografías y descubrir nuevos lugares.

A esto se suma el interés por una alimentación que muchos consumidores consideran más equilibrada. Los ingredientes frescos, las opciones con proteína, los productos integrales y los platillos menos pesados han ganado espacio en los menús. No significa que todos los regios hayan dejado de disfrutar el tocino o los pancakes, pero sí que existe una oferta más amplia para quienes buscan otras alternativas.
También hay un cambio en la manera de consumir. Mientras que el desayuno americano suele asociarse con porciones abundantes y preparaciones tradicionales, el brunch permite experimentar con ingredientes, presentaciones y combinaciones distintas. Las cafeterías han sabido aprovechar esa flexibilidad para renovar una comida que antes parecía tener pocas variaciones.
Pero ¿eso significa que ya no hay lugar para los desayunos clásicos? Probablemente no. Los pancakes, waffles y huevos con tocino siguen gozando de popularidad. La combinación es una garantía y genera una sensación de 'comfort' que muchas veces buscamos durante el fin de semana. Más bien, podríamos decir que este cambio se trata de una revaloración de nuestros hábitos. Ya que tenemos una mayor consciencia sobre la salud del cuerpo y la necesidad de una alimentación balanceada, el consumo de hotcakes podría reducirse bajo esta lógica.
¿Crees que eventualmente esto suceda?










































































































































































































































