
Ruta de cantinas. Indio Azteca: desde 1920, adobo de cerdo con receta secreta, solamente entran hombres en su ubicación original y siempre-llena a la hora de comer
Esta cantina es de las pocas que aún conservan la tradición de ser espacios exclusivos para hombres, aunque dicha regla solo aplica en su establecimiento del centro de Monterrey.
El Indio Azteca es una cantina de la vieja escuela que cuenta la historia de nuestra ciudad, pero también de varias generaciones de regiomontanos. Fue fundada en 1920 en lo que antes fueron los límites de Monterrey por Santiago González, hasta que años después, el negocio pasó a manos de sus hijos, Severo y Ventura. Luego de unas décadas, la cantina llegó hasta los hijos de Severo, los hermanos Felipe y Mario.
Estos últimos fueron la cara principal del negocio por mucho tiempo, hasta que en el 2016 ambos se retiraron y dejaron el negocio al hijo de Felipe, Víctor Hugo y a sus primos Jaime y Javier hasta el día de hoy.
El Indio Azteca ha servido a generaciones enteras durante más de 100 años y a pesar de que los tiempos han cambiado, el negocio ha sabido mantener ese estilo de cantina de antaño que muchos recuerdan.
Además de la historia, los clientes usuales aprecian mucho la comida. La especialidad de la casa es la carne adobada de puerco, una receta secreta de la esposa de Felipe, Esperanza, que antes servían como botana con la cerveza. Hoy, la receta del famoso adobo es considerado "secreto familiar" que espera a la quinta generación de la familia para que siga con la tradición del negocio.
De esta forma, el Indio Azteca se ha establecido no solo como un bar, sino como un lugar donde la gente puede llegar con sus amigos o pareja a pasar un buen rato hablando, viendo el fútbol o jugando dominó. Todo gracias a la calidad de la cerveza, la comida y el personal atento y servicial que te hacen sentir como en casa.
Los clientes también mencionan que es recomendable llegar temprano o bien, llamar para hacer una reservación, ya que, dependiendo del día y la hora, puede haber más gente, lo que genera tiempos de espera más largos para conseguir una mesa.
La cantina se encuentra en la esquina de la Av. Francisco I. Madero y Diego de Montemayor en el Centro de Monterrey, en esta ubicación solo pueden entrar hombres. Las mujeres solamente pueden ingresar en sus instalaciones de San Pedro.



























































































































































































































































































