
Aunque los hacen industrialmente y se encuentran donde sea, los postres de Santiago llevan ventaja: son artesanales y se han perfeccionado a lo largo de +300 años
Incluso cuando la receta o los ingredientes son los mismos, en Santiago el sabor del pan de elote, los turcos y las paletas de fruta parece que es mejor.
Actualmente es fácil conseguir casi cualquier receta o ingrediente. Mientras esto ha permitido que conozcamos nuevos platillos y diversifiquemos nuestros gustos, también ha hecho que muchos alimentos especiales se vuelvan ordinarios. Un ejemplo de ello es el pan de elote, uno de los postres más icónicos de Santiago que ahora se ofrece en una gran mayoría de restaurantes y que puedes encontrar empacado en supermercados.
La producción industrial tiene sus beneficios, entre ellos, es una manera de acercar los productos a más personas y garantiza una mayor cantidad de comida, sin embargo algo que es imposible reemplazar, sobre todo en la gastronomía, es el proceso artesanal y la 'expertise' que surge del esfuerzo y la constancia. Con esto nos referimos a que hay ciertos platillos y postres que saben mejor en su lugar de origen.

Foto: Las Palomas de Santiago
A pesar de que hay una explicación científica para ello, lo cierto es que también tiene que ver con un tema histórico y cultural. La biología dice que los sabores dependen mucho de nuestro cerebro y nuestras emociones, resulta que hay platillos que nos gustan porque estimulan recuerdos placenteros sin que nos demos cuenta. Desde la historia y la cultura, cuando probamos un plato típico de una región lo que hacemos es respetar las tradiciones y preservar el legado gastronómico.
Muchos pueblos se enfrentan justamente a este problema. Sus productos o recetas exitosas salen de la comunidad y se convierten en comida que mágicamente todos conocen y han probado. En Santiago esto ha pasado, sobre todo, con tres postres: el pan de elote, los turcos y las paletas de fruta de Helados Regia. Este último caso es un ejemplo de cómo la industrialización también puede tener el efecto inverso y generar un deseo por lo clásico o artesanal.

Foto: Turcos Santiago
Pan de elote
El origen de este postre comienza en el Virreinato. Se dice que desde que comenzó su desarrollo en el año 1700 las familias santiaguenses solían preparar pan de elote seguido. Realmente esta pieza de pan no es exclusiva de nuestro estado, sino una receta que surge con la combinación de las técnicas de cocina españolas con los ingredientes mexicanos.
La receta ha cambiado un poco, ahora se decora con cajeta y hasta se sirve con una bola de helado. En Santiago lo podrás encontrar en puesto de Los Cavazos, restaurantes regionales en el centro histórico y en las panaderías del pueblo.
Turcos
Este es un postre fuera de lo convencional ya que es una mezcla de empanadas con carne de puerco. En un programa de Repostajes de Alvarado se explica el origen de esta empanada. Según Don Librado Salazar de Turcos Santiago, este proviene de un señor de Tamaulipas de origen turco quién le enseñó la receta a Don Mariano Cavazos. Él la replicó y los vecinos comenzaron a hacerle pedidos bajo el lema "te encargo empanadas del turco".
Se comenzaron a elaborar turcos en El Álamo alrededor de 1840 y a la fecha es uno de los productos más representativos y únicos de la región. Es posible encontrarlos en puestos ambulantes en las calles o directamente en las fábricas de turcos. Este pan suele venderse empacado.
Helados Regia
Este es un caso a la inversa, pues comenzó en 1959 como un emprendimiento local de paletas y helados artesanales elaborados con fruta 100% natural y ahora cuenta con más de 35 sucursales y puntos de venta alrededor de Nuevo León. A pesar de que todas las unidades ofrecen los mismos productos, muchos regiomontanos insisten en que no es lo mismo: "prefiero la que está en Santiago, pero para quitarse el antojo de una nieve de allá, si cumple".
En este caso puede que el ambiente relajado del pueblo influya en el sabor por la ocasión de consumo, es decir, estás feliz y por ello el helado sabe mejor. Quizás algunos digan que por ser de la matriz o la sucursal original el producto sí está "más fresco" y cuidado.
¿Qué consideras tú: crees que sí hay un cambio notable entre los postres industriales y artesanales?

Foto: Helados Regia
Foto de portada: La Casa de la Abuela



















































































































































































































































