
La estética norteña y la cocina regional están de moda, pero en NL seguimos sin aprovechar nuestros productos locales: ¿por qué no consumimos más la papa Galeana?
Nuevo León ocupa el sexto lugar en producción de papa en el país y lo que más se cultiva es la papa Galeana.
Una de las tendencias actuales es la recuperación de la identidad y el regreso a la tradición mexicana. Este movimiento lo podemos observar en el arte, la cultura y desde luego la gastronomía. En Nuevo León, particularmente, esto ha significado retomar la estética norteña, usar sombreros vaqueros, escuchar música grupera y ofrecer recetas norestenses.
Mientras que nos parece importante honorar nuestro legado y raíces, hemos observado que el interés por lo regional o lo "neoleonés" no ha llegado, aún, al consumo de nuestros productos locales. Uno de los únicos productos regionales que siempre ha gozado de popularidad es el dulce de leche de Linares, el cual actualmente se utiliza mucho en cafés y reposterías.
Otro alimentos como el maíz nativo, el orégano de Higueras y la papa Galeana no son tan reconocidos, aún y cuando su producción en la región los hace ingredientes accesibles, frescos y económicos. Incluso con todos los beneficios que puede haber al consumir local, ya sea por costumbre o por la influencia americana, confiando más en productos de origen foráneo o extranjero.
Este desaprovechamiento es muy claro. En nuestro estado hay nueve tipos de maíces, el único que utilizamos es el blanco. Nuestro orégano recientemente (a principios de junio 2026) pudo obtener una denominación geográfica, antes se distribuía y trataba como si fuera igual al orégano.
El caso de la papa Galeana es un poco distinto, pues a raíz de la popularidad de las papas bañadas en salsa picosita, este tubérculo pequeño han podido llegar a taquerías y restaurantes premium. Sin embargo, esto aún representa una minoría. Tanto la papa Galeana como otros ingredientes deberían aprovecharse al máximo pues su sabor refleja la diversidad de Nuevo León.
Al final, no se trata de no utilizar ingredientes fóraneos o extranjeros, sino de reconocer el valor que hay en nuestra producción local, porque justamente ahí se encuentra la recuperación de nuestra identidad. Esperamos que el regreso de "lo norteño" y el gusto por la cocina norestense también creen un espacio de oportunidad para los ingredientes regionales únicos.























































































































































































































