
¿La comida de la cafetería escolar siempre sabe igual? Algunos estudiantes del Tec y la UANL dicen que es genérica, pero hay platillos que sí valen la pena
Cada facultad e institución tiene sus propias recetas icónicas, ¿cuál es la de tu alma mater?
Cuando somos estudiantes a veces no valoramos la calidad de la comida de la cafetería estudiantil. Estamos tan inmersos en las tareas, los proyectos o en la rutina que hasta nos parece aburrido el menú de siempre. Una vez egresado, te das cuenta de que la comida no era para nada mala y que era una opción con buena relación calidad-precio. Eso sí, no todos los estudiantes piensan lo mismo, hay algunos que antes de probar el guiso del día preferían salir, pedir delivery o comprar en los restaurantes o marcas dentro del campus.
La pregunta es: ¿la comida de la cafetería realmente es mala? En la UANL, particularmente Ciudad Universitaria, la gente hace 'rankings' de las cafeterías de cada facultad. Algunos estudiantes sí critican a las cafeterías por tener comida insípida, mientras otros reconocen las porciones grandes y los precios accesibles. La cuestión es que el sabor de la cafetería estudiantil es uno que casi todos conocemos, a nuestra manera. Los platillos suelen tener un sabor distintivo, ya sea a consomé, las especias o el sazonador que usan.

Foto: Cafetería Facultad de Filosofía y Letras UANL
Este sabor, lejos de ser algo "malo", es la definición de practicidad. La cafetería escolar busca ser eficaz y muchas veces cocina "en masa" o en grandes cantidades. Así como el sabor puede "diluirse" o ser genérico, también puede convertirse en un sello personal. Así nacen los icónicos platillos que se convierten en leyendas o imperdibles. Un ejemplo en el Tec de Monterrey son los clásicos chilaquiles en salsa roja. Aunque se preparan con el mismo pollo y frijoles que otros platillos, cuando estos ingredientes se sirven con los totopos y la salsa, cambia completamente su sabor.
No importa si te gustan los chilaquiles, si eres estudiantes del Tecnológico tienes que probarlos por lo menos una vez para vivir la experiencia completa. Los chilaquiles del Tec han llegado tan lejos que incluso se han convertido en su propia marca. Tienen un food truck que va a eventos y festivales y ofrecen un paquete especial de 'delivery' con litros de salsa, frijoles y bolsas resellables de totopos. Debido a su éxito, hasta incursionaron en el ámbito de los tacos y los sirven de trompo y carne asada bajo la misma marca de "Chilaquiles Tec".

Foto: Chilaquiles Tec
Otro ejemplo de platillos o comidas que han trascendido a la misma cafetería estudiantil son los hot dogs o "jochos" de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL. Anteriormente los podías encontrar dentro de Ciudad Universitaria, ahorita ya tienen su propio local fuera de las instalaciones de la "Uni". De hecho, su nombre es la frase que utilizaban los estudiantes para referirse a ellos: "Los Famosos Hochos de FIME". Así como el caso de Chilaquiles Tec, ellos también ofrecen su servicio para eventos.
Así como sucede con restaurantes y cafés, las áreas de comidas para los estudiantes también tienen su encanto. Con esto no nos referimos a que es "un gusto adquirido" porque tanto profesores como estudiantes activos y egresados saben reconocer cuando un platillo no es o era bueno. Más bien se trata de la perfección y el dominio de una receta. Muchas veces esto no tiene que ver con la calidad de los ingredientes que se usan o qué tan elaborada es la preparación.

Foto: Los Famosos Hochos de FIME
La gran mayoría de comidas populares y reconocidas en las facultades de la UANL y en la cafetería del Tec tienen más de 20 años. No por nada la cafetería de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL es una de las más queridas. Las señoras que atienden el lugar han estado ahí por años y se enorgullecen de estar una de las "cafes" más longevas en la Ciudad Universitaria. Casi todos concuerdan en que "filo" tiene la mejor comida y a menudo la describen como casera. No sabe a "guardado", "congelador" o "comida rápida" y quizás ahí está el secreto. Además dicen que las cocineras son muy serviciales.
Los chilaquiles de Ingeniería Civil, las pastas y ensaladas de Jubileo o las Buffalo fries de FACPYA cumplen con las características de un platillo memorable: buena relación calidad-precio, sabor casero o distintivo, porciones generosas y trato amable. Al final, visitar la cafetería no solo se trata de satisfacer una de nuestras necesidades básicas, sino de convivir con amigos y sentirte bien en el proceso. En este sentido, las cafeterías universitaria son un gran ejemplo de la importancia de la comida como puente de conexión y sentido de pertenencia.
Aunque sabemos que puede ser la nostalgia hablando, ¿para ti qué platillo es el que más distingue a tu universidad o facultad?

Foto: Facultad de Ciencias Biológicas UANL
Foto de portada: Chilaquiles Tec








































































































































































































