
“Hay un evento cada año que pasó de ser solo un torneo de parrilla a convertirse en una fiesta de convivencia y tradición”: Alex Jahuey
Fuego, familia y tradición: La evolución del Grill Master desde la mesa de jueces.
El fuego tiene una virtud única: no sólo cocina, convoca. Mi historia con el Grill Master comenzó en 2016, cuando el evento se llevaba a cabo en el estacionamiento de la Arena Monterrey. Hoy, tras cuatro años ininterrumpidos como juez voluntario en su sede del Parque SMP, puedo atestiguar que este campeonato ha crecido exponencialmente sin perder su esencia más valiosa: la comunidad.
Lo que más me impresiona año con año no es solo el nivel gastronómico —que es extraordinario—, sino ver a familias enteras alrededor de las brasas. Es fascinante encontrar equipos integrados por varias generaciones cocinando juntos en la competencia, así como a familias completas disfrutando del ambiente como asistentes. El Grill Master pasó de ser un torneo de parrilla a convertirse en una verdadera fiesta de convivencia y tradición.
Lo que he aprendido entre el humo y las brasas
Estar en la mesa de evaluación durante casi una década me ha dejado grandes lecciones técnicas y humanas:
La precisión del fuego. En la parrilla no hay atajos. El dominio en el uso de maderas, el control del humo para aportar aroma sin amargar y el respeto a los tiempos de ahumado largo (de hasta 14 horas) son lo que separa un plato correcto de uno memorable.
Creatividad sin límites. La parrilla ya no es solo asar cortes tradicionales. En cada edición nos encontramos con propuestas impecables que van desde tacos de autor con tortillas hechas a mano en el momento y salsas tatemadas al rescoldo, hasta mariscos al fuego, cabrito y postres donde el toque ahumado sorprende al paladar.
La fraternidad parrillera. Detrás del cronómetro y la presión del concurso hay un respeto absoluto entre competidores. Ver cómo los equipos se prestan insumos, comparten secretos y celebran juntos refleja el verdadero espíritu de la cocina.
Haber sido testigo de esta transformación —de un piso de asfalto a un entorno natural increíble como el Parque SMP lleno de familias reunidas por la pasión de cocinar— reafirma por qué sigo volviendo año con año a la mesa de jueces. El Grill Master demuestra que, al final del día, el ingrediente principal siempre será compartir alrededor del fuego.




















































































































































































































