
¿Para qué salir de Ciudad Universitaria? Los estudiantes de la UANL tienen su propia escena gastronómica: califican las cafeterías y compran comida hecha por alumnos
A diferencia de otras universidades, la UANL trata de conservar a sus estudiantes dentro del campus en lugar de exhortarlos a salir.
Ciudad Universitaria mide 944,723.77 m2 de extensión según la página de la UANL y alberga a 11 facultades diferentes. Realmente es uno de los polos universitarios más grandes de todo Nuevo León, su tamaño, a pesar de que es una ventaja para los estudiantes también representa un impedimento, al menos para la industria gastronómica.
Es bien sabido que los alrededores de las escuelas son oportunidades de negocios de comida, en zonas estudiantiles los puestos de tacos, botanas, fondas y restaurantes comienzan a aumentar porque la demanda así lo indica. Sin embargo, el caso de la UANL es muy interesante, pues en lugar de permitir este crecimiento local hacia afuera, mantiene su propuesta hacia adentro. Así pues, los estudiantes no necesitan salir y tampoco lo piensan porque hay mucho qué explorar en el campus.

Foto: Facultad de Filosofía y Letras
La escena gastronómica en la UANL es un caso aparte y digno de estudio. Debido a que cada facultad tiene su propia cafetería, los estudiantes se dedican a hacer 'rankings' de platillos, ambientes y servicio. Aunque esto también sucede en otras instituciones con más de una área de comidas, en la "Uni" las diferencias entre un lugar y otro son mucho más evidentes y marcadas.
Mientras hay decisiones aparentemente unánimes, como que la cafetería de Filosofía y Letras es una de las mejores, también hay menús inventados y sugerencias de qué comer y en dónde a diferentes momentos del día. Si quieres chilaquiles vas a Civil, si buscas ensaladas vas a Biológicas y si quieres algo casero Filo. Cada cafetería tiene su especialidad, así pues verás grupos de estudiantes que desayunan en una facultad y comen en otra.

Foto: Facultad de Ciencias Biológicas
Además, las cafeterías también cambian su menú constantemente, lo que hace que la rotación de sabores y platillos se mantengan fresca. Aunado a esto están las comidas preparadas por otros estudiantes y los emprendimientos gastronómicos. En muchas ocasiones los estudiantes no tienen que llegar a la cafetería cuando tienen hambre porque hay gente que vende comida dentro del campus. Ellos proporcionan snacks, guisos caseros y postres. En dado caso que te "aburras" de la comida de la cafetería, sus productos entran como un plan b. Los más famosos de cada facultad incluso se vuelven la opción predilecta.
Las instalaciones y la ubicación de la UANL ha aislado a la comunidad estudiantil de la oferta gastronómica callejera y nicolaíta. Aunque podría parecer algo malo, no lo es completamente, pues estas limitaciones han permitido que la universidad desarrolle su propio ecosistema gastronómico. Las personas evalúan las cafeterías, señalan las recetas que cambiaron para bien y para mal y se dan cuenta cuando un estudiante comienza a emprender con comida. Lejos de representar un impedimento el tener una conexión de este tipo con el campus hace que los estudiantes generen un sentido de pertenencia.
Por el orgullo o arraigo de los estudiantes actualmente es que en Residente hemos llegado a pensar que aunque hubiera restaurantes buenos y accesibles afuera de las instalaciones universitarias, la gente rara vez iría ahí. Los estudiantes tienen una mayor conexión con su cafetería estudiantil y su compañero que vende burritos hechos por su familia. Además factores como el tiempo, los precios y la distancia también afectan esa supuesta "decisión" de no salir de Ciudad Universitaria.
¿Tú qué piensas: saldrías a comer fuera y cerca de la UANL o eres de los que prefieren los sabores del campus?

Foto: UANL Red
Foto de portada: Chilaquiles De La Uni













































































































































































































