
¿Sabías que hay un lugar en Monterrey donde la tradición regiomontana sigue intacta desde 1957? Su comida norteña conserva el sabor y el ambiente de siempre
El merendero donde el tiempo pasa, pero el sabor tradicional se queda igual.
El Merendero Tino se fundó en 1957 gracias al Sr. Faustino Salazar con una propuesta gastronómica típica del norte de la región. Partió del Merendero El Cosme, el cual lo estableció el Sr. Cosme Salazar.
1. Tradición regiomontana que perdura en el tiempo. Este lugar se ha consolidado como un clásico de la comida típica en la ciudad, respaldado por décadas de historia. Su trayectoria lo convierte en un punto de referencia para quienes buscan sabores auténticos del norte y una experiencia que conecta con la tradición local.
2. Platillos caseros con recetas de siempre. El menú destaca por ofrecer preparaciones tradicionales hechas al estilo casero. Cada platillo conserva ese sabor familiar que remite a la cocina de hogar, con recetas que han pasado de generación en generación y que mantienen viva la esencia de la gastronomía regional.
3. Ambiente familiar. Se caracteriza por su sencillez y calidez, creando un ambiente cómodo y accesible. Es ideal para acudir en familia o con amigos.
4. Porciones generosas que satisfacen. Uno de sus mayores atractivos son las porciones abundantes. Los platillos están pensados para dejar satisfecho al comensal, e incluso para compartir, lo que aporta un valor adicional a la experiencia.
5. Excelente relación entre precio y calidad. A pesar de ofrecer sabores tradicionales bien logrados y estas porciones grandes, los precios se mantienen en un rango accesible.


































































































































































