
¿Deberían existir cafeterías exclusivas para los profesores universitarios? Algunos estudiantes dicen que aunque les caen bien, prefieren no comer junto a ellos...
Entre sus razones estaba la sensación de incomodidad y la búsqueda de la privacidad para ambas partes.
Comer en la cafetería estudiantil puede llegar a ser caótico. Entre la 1:00 p.m y las 3:00 p.m. todas las mesas están llenas, hay filas interminables para servirte y el barullo está en su punto máximo. Durante esa ventana de tiempo también es muy probable que te encuentres personas que no tienes ganas de toparte: compañeros de equipo, algún rival deportivo o incluso profesores.
Cuando preguntamos a estudiantes y egresados sobre sus vivencias en la cafetería, algunos mencionaron a sus profesores. Algunos hacían hincapié en, a veces, encontrarse a los docentes en la cafetería era extraño o incómodo. La razón no tenía que ver con una tirria o la calidad de su clase, sino con la experiencia de consumo en la cafetería. En este lugar, los estudiantes quieren reunirse y platicar de cualquier tema o clase sin sentirse observados o escuchados.
A raíz de estos comentarios planteamos la pregunta: "¿Deberían existir cafeterías exclusivas para los profesores universitarios?" Mientras sí hubo personas que nos dijeron que no, otros afirmaban que sí era necesario para evitar la incomodidad de ambas partes y reforzar la privacidad. Después de todo, los profesores también quieren tener sus propios temas de conversación.
Hubo quienes con la pregunta imaginaron que la cafetería de profesores tendría mejor comida o un ambiente más tranquilo. Quizás se volvería un espacio secreto al que todos los estudiantes quieren entrar, así como la sala de maestros de la primaria. Puede ser que tenga diferentes especialidades, como servir café refill todo el día o tener desayunos exprés. Probablemente también sería más rápida y eficaz, pues habría menos flujo de gente.
Finalmente, la cafetería universitaria también es un punto de reunión, por ende es un espacio que puede usar todo el personal de la institución. No creemos que sea necesario o que la división entre estudiantes y profesores vaya a suceder, sin embargo, no nos parece descabellado el querer tener espacios exclusivos para comer y convivir en tranquilidad. Ahora bien, esta es solamente la perspectiva de los estudiantes, habría que preguntarle a los profesores si están de acuerdo.
¿Tú cómo te imaginas la cafetería de maestros?






















































































































































































































