
Si ambos vienen de Asia, son antioxidantes y pueden utilizarse tanto en bebidas y postres: ¿por qué el taro no es igual de popular que el matcha en Monterrey?
El taro, a diferencia del matcha, es una raíz y su sabor es mucho más suave. ¿Lo has probado?
Tanto el matcha como el taro son dos productos asiáticos que están de moda. Llegaron a los cafés de Monterrey alrededor del mismo tiempo y ambos son versátiles, pues se pueden usar en postres y bebidas. A pesar de que también comparten beneficios a la salud y un color pastel atractivo, el matcha le ganó por mucho al taro. ¿Por qué sucedió esto?
El matcha y el taro no son los mismo, aunque ambos se puedan conseguir en polvo, su origen es completamente distinto. Mientras el matcha proviene de las hojas de té verde, el taro es una raíz. De hecho, es similar a un tubérculo, que es la clasificación de las papas y el camote. En China, el taro es sumamente popular y tiene usos medicinales, se guisa en platillos, se come como snack, se hace puré y se se fríe para hacer papitas o "chips", las cuales probablemente has visto en el supermercado junto con las chips de zanahoria, camote y betabel.
De hecho, el taro sí se produce en México y algunos le llaman malanga, aunque hay fuentes que dicen que son plantas diferentes. Se cosecha mayoritariamente en el sudeste del país: Veracruz, Tabasco, Campeche, Nayarit, etc. Según Larousse Cocina, Veracruz produce 43 mil 500 toneladas anuales de taro y casi todo se exporta a Estados Unidos y Canadá. Lo que nosotros comercializamos, en lugar de la raíz, es el taro en polvo para las bebidas y postres, aunque también preparamos las "chips" de las que ya hablamos.
Los beneficios del taro para la salud son equiparables a los del matcha, de entrada ambos comparten propiedades antioxidantes, contienen vitaminas A, B y C. Aparte de eso el taro tiene mayor fibra, favorece la regulación de insulina y glucosa y ayuda a reducir el estrés. Si el taro es más accesible al producirse también en México, y tiene beneficios para la salud, lo lógico sería que fuera un producto más popular, sobre todo por la "ola wellness" que estamos atravesando.
Lo que pasó con el taro, al menos en Monterrey, es que se asocia a un postre más que una bebida. Con postre no sólo nos referimos a que se utiliza para hacer nieve o cheesecake, sino que su sabor se relacionó con lo dulce. El sabor real del taro no es el que conocemos, si pides una bebida de taro, un frappe, un latte o incluso un tapioca, lo primero que vas a notar es un sabor cremoso o "dulzón". Esta sensación no la produce la raíz, sino los componentes que le agregan al polvo, que usualmente es leche, colorante o algún tipo de azúcar. En general, es más suave de lo que creemos.
Otros aspecto importante a destacar es su color, el taro no es morado intenso, eso es colorante, la raíz sí tiene puntos lilas y a veces es más blanco que morado dependiendo de su crecimiento. Ese tono morado oscuro es más bien ube, otra raíz color morada cuyo origen es de Filipinas. Actualmente el ube se está volviendo un ingrediente "exótico" o diferente en las cafeterías de Nuevo León y el mundo. Así como el matcha, quizás también pueda desplazar al taro.
¿Tú qué prefieres: matcha o taro?













































































































































