
"Los Cuencos: la evolución de la comida corrida… en un bowl". El Chef Alex Jahuey nos comparte su reseña en este restaurante mexicano con un concepto diferente
Comida casera, práctica y completamente personalizable. Un concepto pensado para quienes quieren comer bien, sin perder tiempo.
Hay conceptos que nacen siguiendo una tendencia y otros que toman una buena idea y la adaptan a nuestra forma de comer. Eso es justamente lo que hace Los Cuencos.
Sí, inevitablemente recuerda a los poke bowls, pero aquí el protagonista no es el salmón ni el arroz de sushi. Aquí hablamos de cocina mexicana casera, de esa que todos antojamos entre semana.
La dinámica es muy sencilla: cada semana publican un menú con distintas proteínas, guarniciones y verduras. Tú eliges cómo armar tu cuenco y en pocos minutos tienes una comida completa, recién hecha y lista para llevar a la oficina, a tu casa o incluso para comer en el auto.
Cuando me tocó visitarlos, elegí cortadillo de cerdo, acompañado de arroz rojo y brócoli rostizado. Y, sinceramente, el cortadillo estaba ufff. Carne suave, bien sazonada, con ese sabor que inmediatamente te recuerda a la comida hecha en casa. Nada rebuscado, simplemente muy bien ejecutado.
El arroz rojo cumplía perfectamente su papel como acompañamiento y el brócoli rostizado aportaba ese contraste que hace sentir el plato mucho más completo.
Otro detalle que me gustó fue el postre. Trabajan con Banana Bakery, y para mí eso ya es garantía. Si conocen sus postres, saben que mantienen muy buen nivel, así que es un excelente cierre para la comida.
Lo que encuentro más interesante del concepto es que rompe con el esquema tradicional de la comida corrida. No llegas a ver qué “te tocó” ese día; aquí tú decides qué proteína quieres, qué complemento prefieres y qué verduras acompañarán tu comida.
Es un formato práctico, moderno y pensado para el ritmo de vida actual, sin sacrificar lo más importante: comer rico y comer como en casa.
Si andan por San Jerónimo, dentro de la plaza donde está Pan de Pan, creo que vale la pena conocerlos. A veces las mejores ideas no son las más complicadas, sino las que resuelven una necesidad diaria de forma inteligente. Y Los Cuencos lo hace bastante bien.


































































































































































