
La UANL concentra a miles de estudiantes en San Nicolás, sin embargo no tiene tantos antros, bares o cafés para salir entre amigos. ¿Por qué no hay más?
Si bien es cierto que San Nicolás está experimentando un boom gastronómico, aún hay necesidades que quedan pendientes.
San Nicolás, así como Monterrey sur y la zona centro, es un polo universitario, dado que una de las instituciones más grandes de nuestro estado, la UANL; se ubica justamente aquí. Uno esperaría que a los alrededores de la zona hubiera una considerable cantidad de emprendimientos gastronómicos para los estudiantes y sus grupos de amigos, sin embargo, son pocos los antros, bares y cafés. Al menos eso es lo que nos han dicho jóvenes nicolaítas: "aquí no hay antros o cafés modernos, cuando quiero salir con amigas usualmente nos vamos a Centrito o a Barrio".
¿Por qué hay tan pocos bares y cafés si es que hay un gran flujo de estudiantes? Esta aparente contradicción, podría responder al carácter del municipio, el cual suele ser "más familiar". De acuerdo con residentes del área de San Nicolás, la gran mayoría busca opciones para llevar a todos, incluso a los niños pequeños. Los jóvenes nicolaítas también nos explicaron que, realmente sí hay bares y negocios nocturnos para salir. El asunto está en que comparado con la infraestructura y la oferta de los emprendimientos en otros municipios de la Zona Metropolitana de Monterrey, San Nicolás se queda muy corto.
Bajo este contexto, la oferta nocturna nicolaíta es distinta, pues mientras no cuenta con antros modernos o bares alternativos sí tiene opciones novedosas como The Urban Food Park. Este es un espacio al aire libre con contenedores de comida que organiza tocadas, noches de karaoke y eventos especiales, aunque es para toda la familia, por las noches suele llenarse de adultos. Otros ejemplos son los bares de comedia, San Nicolás es de los únicos municipios que cuenta con tres opciones distintas, y su propio arcade, La Horda Bar Arcade que cierra a medianoche los fines de semana.
El problema como tal no es la "falta de opciones" sino que hacen falta lugares modernos para los jóvenes. Esto es lo mismo que ocurría con los cafés y barras de especialidad. Si bien es cierto que en San Nicolás ya hay más opciones, algunos hasta con actividades artísticas y juegos de mesa, estos espacios tardaron en llegar a la zona con todo y que el café está en pleno auge. Incluso podríamos decir que es raro, ya que otros productos populares y virales aparecieron muy pronto en el municipio, tal es el caso de los elotes monchosos con Buldak, las fresas con crema interminables y las banderillas coreanas.
Anteriormente, hablamos del boom gastronómico en San Nicolás. El panorama que aquí se presenta no contradice el crecimiento gastronómico que se está experimentando en la zona, sino que expone áreas en las cuales podría expandirse próximamente. Al final de cuentas, el municipio no deja de ser uno de los más tradicionales, por ello la oferta se enfoca más en lo familiar y lo histórico. Tomando esto en cuenta, quizá falte mucho tiempo para que haya antros y bares alternativos en la zona, sobre todo porque parte de la experiencia es que se encuentren cerca. Para que esto suceda tendría que haber una calle o barrio gastronómico y en San Nicolás, muchas de las propuestas están aisladas o en plazas comerciales.
Foto de portada: La Santa Kitchen Bar







































































































































































































