
"Un taco que no pide permiso. Que habla de territorio, de oficio y de producto", así describió el Chef Carlos Leal su platillo en 'Las Marteadas de la Fonda'
Esta creación dejó en claro que la cocina contemporánea norestense procura recuperar ingredientes locales e históricos de nuestra región desde el respeto, la admiración y la creatividad.
Todos lo martes la Fonda San Francisco celebra "Las Marteadas", un evento en el que sirven platos inspirados en la cocina mexicana con toques creativos. Uno de sus invitados durante el mes de abril fue el Chef regiomontano Carlos Leal, quien junto al Chef Herrera, creó un platillo que giraba en torno a los ingredientes emblemáticos de la región noreste del país.
Carlos Leal, conocido como Señor Sapiens en redes sociales, es una de las voces más importantes en la difusión de la cocina mexicana fuera de México. Como cocinero autodidacta y creador de contenido su propuesta consiste en conectar la gastronomía con la historia, la cultura y la estrategia para presentarla como una experiencia, un lenguaje y conexión. Su colaboración con la Fonda San Francisco es un reflejo directo de esto justamente y un ejemplo de su interés en dos estilos de cocina: la reinterpretación y la preservación.
Durante la velada se presentó un taco, el chef lo describió como "Un taco que no pide permiso. Que habla de territorio, de oficio y de producto". La tortilla de harina era de Laguna de Sánchez y tenía un aroma a leña muy particular. De base tenía una cama de frijoles refritos con chorizo que llevaba atropellado de carne seca de Montemorelos con un sabor intenso y profundo. Encima se colocó queso panela de cabra fresco para equilibrar el sabor, chicharrón para darle una textura crujiente y unos brotes "para recordar que todo sigue vivo".
El platillo, en general, representó la esencia y la evolución de la cocina regiomontana, pues los ingredientes eran locales, mientras que la mezcla de sabores atendía a una visión contemporánea del norte. Aunque, más allá de la propuesta gastronómica, Carlos Leal destacó que el evento se sintió como una reunión entre amigos. En sus palabras: "Hay cenas que se sienten como evento y otras que se sienten como casa. Esta Marteada tuvo justamente eso: amigos cocinando para amigos alrededor del fuego". Esto reafirma que gran parte de la gastronomía trata de convivir y compartir con otros.
Al final, la colaboración entre los chefs Carlos Leal y Adrián Herrera, representa uno de los múltiples esfuerzos de impulsar experiencias gastronómicas auténticas y apegadas a la tradición norestense. La intención fue dejar de lado la formalidad excesiva, las pretensiones y el estatus para mejor centrarse en los fundamentos básicos de la cocina, convivir, compartir y fomentar la conversación.































































































































































































































































































