
"Una experiencia sólida, donde cocina, servicio y ambiente se alinean correctamente". La chef Cristian Garza visita uno de los mejores restaurantes en San Pedro
Una propuesta que, sin duda, deja un buen sabor de boca y ganas de volver.
El lugar se llama Campomar y desde la llegada deja clara su intención: ofrecer una experiencia cuidada en cada detalle. La recepción con bebidas frías —bien ejecutada y oportuna— marca un inicio acertado.
El ambiente es relajado, bien logrado, y el servicio destaca por su inmediatez y cortesía. El personal se presenta, conoce el menú y mantiene una atención constante sin ser invasiva, algo que siempre se agradece.
Antes de ordenar, el carrito de consomé de camarón aporta un toque tradicional interesante; un gesto que suma calidez a la experiencia.
Las tostadas de aguachile destacan por su frescura y buen balance: acidez, picor y textura bien logrados. El pan con mantequilla, sencillo pero correctamente ejecutado, complementa de forma agradable.
En esta visita, optamos por la langosta, adecuada para la ocasión. La preparación fue precisa, con buen punto de cocción y acompañamientos bien pensados: una ensalada fresca que aporta ligereza y una pasta cremosa que suma confort sin saturar. Un plato redondo.
El servicio se mantuvo constante durante toda la experiencia, con detalles como el relleno continuo de agua fría, que hablan de una operación bien afinada.
En conjunto, Campomar ofrece una experiencia sólida, donde cocina, servicio y ambiente se alinean correctamente. Una propuesta que, sin duda, deja un buen sabor de boca y ganas de volver.





















































































































































