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Ruta de cantinas. La Bolita: desde 1920, cervezas y caguamas baratas, ambiente bohemio y frescos realizados a mano que nadie sabe quién pintó
La Bolita es una de las cantinas más antiguas de Monterrey. Según comenzó en 1920, pero el dueño afirma que su historia inicia desde años antes.
Cervecería La Bolita se ubica en la coyuntura de las calles Modesto Arreola y Vicente Guerrero en el Centro de Monterrey, justo a un lado de otra cantina conocida como El Golpe. La fascinación por esta cantina no solo se debe a que es una de las más antiguas de la ciudad, si no que en su interior hay un fresco pintado a mano cuyo origen se desconoce completamente: nadie sabe qué representa, quién lo hizo, ni cuándo se pintó. De hecho, hasta se rumora que el mural ya estaba ahí cuando abrieron el bar.
La cantina tiene aproximadamente 100 años, el personal y los clientes dicen que comenzó en 1920, aunque el dueño afirma que incluso fue desde antes. Aquí sólo encontrarás caguamas y cervezas bien frías y a precios bajos, pues no es la clásica cantina que sirve botana tradicional o cazuelas. Su ambiente es muy tranquilo, para la música tienen una rocola y también tienen pantallas en las que transmiten los juegos de fútbol. Su estética se ha quedado atrapada en el tiempo, y por lo mismo, algunos describen este lugar como viejo o un poco descuidado.
A diferencia de otras cantinas de barrio, en La Bolita encontrarás un ambiente bohemio lleno de personas con todo tipo de profesiones y perfiles: abogados, doctores, jubilados, etc. La mayoría de las personas que visitan la cantina lo hacen por costumbre, ya sea porque iban sus padres o abuelos, o porque fue su punto de reunión en la juventud. A la vuelta de la cuadra hay una preparatoria, algunos de los estudiantes solían pasar tiempo en la cantina después de clase, y ahora que ya son profesionistas, continúan yendo por el hábito o la nostalgia.
De acuerdo con el historiador Héctor Jaime Treviño Villarreal, esta cantina se llama La Bolita porque el dueño compró un boleto de lotería en un lugar con ese nombre. Al resultar el ganador del premio, decidió poner el bar y, como agradecimiento, le puso así. Realmente, hay muchos rumores e historias que giran alrededor de este espacio, por ejemplo: algunos dicen que se volvió cantina en 1950 porque antes era una pulquería, mientras que hay personas que argumentan que los frescos pintados representan un paisaje ficticio que hace referencia a la conquista española. Sean estos datos verídicos o no, La Bolita continúa siendo uno de los pocos lugares que han resistido el tiempo.
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