
En una ciudad donde la carne es parte de la identidad, hay taquerías veganas que reinterpretan la tradición del norte: una reseña de la chef Francis Puente
Taco Records en Monterrey Centro, donde "cada receta nace desde una cocina basada en plantas".
Cuando pensamos en Monterrey pensamos en carne asada, cabrito, tacos, música y reuniones que siempre terminan alrededor de una mesa. Durante el Mundial 2026, miles de personas llegaron buscando conocer esa identidad que hace única a nuestra ciudad, pero la verdadera esencia de Monterrey no vive únicamente en los estadios; también vive en las manos de quienes cocinan todos los días.
Pocas personas representan esa evolución de la gastronomía regiomontana como Luis Herrera, fundador de Taco Records. Lo que sucede en este espacio va mucho más allá de servir tacos.

Luis está demostrando que la cocina tradicional del norte puede evolucionar sin perder aquello que la hizo memorable: el sazón, la técnica, la convivencia y la capacidad de reunir personas alrededor de un buen taco.
Como chef, admiro profundamente a quienes entienden que la técnica solo tiene sentido cuando logra conectar con la emoción. Mi debilidad siempre serán las campechanas y fue justamente con la primera mordida donde entendí el trabajo que existe detrás de Taco Records.
Sentí el sazón de hogar. Ese que no se aprende únicamente siguiendo una receta, sino compartiendo una mesa con la familia. Ese que reconforta. Esa comida que, por unos minutos, te hace sentir que todo está bien.
El adobo tiene el equilibrio perfecto para acompañar el guiso sin opacarlo. Las tortillas, hechas a mano, llegan calientes, suaves y con ese aroma que solo existe cuando pasan por el comal en el momento justo. Después aparecen las salsas, cada una con una personalidad distinta y un picor pensado para potenciar los sabores, no para esconderlos. Son detalles que, como cocinera, no pasan desapercibidos.
Sus guisos hablan el mismo lenguaje que ha acompañado durante décadas a las familias regiomontanas: discada, bistec ranchero, pastor, chicharrón en salsa verde, alambre y, por supuesto, el empalme, uno de los platillos más representativos del noreste.

Solo que existe una diferencia: cada receta nace desde una cocina basada en plantas. Y lograr que un platillo profundamente arraigado en nuestra cultura conserve su identidad no es únicamente creatividad. Es comprender que cocinar no consiste en copiar recetas, sino en entender por qué ciertos sabores forman parte de nuestra historia.
Mientras afuera gira el mundo por el Mundial, dentro de Taco Records también gira un tornamesa. Los discos acompañan cada servicio recordándonos que la gastronomía y la música tienen algo en común: ambas son capaces de despertar recuerdos antes de que aparezcan las palabras.
Quizá por eso este lugar me resulta tan especial. Porque uno no sale únicamente satisfecho; sale con la sensación de haber conocido otra forma de entender Monterrey. Una ciudad que honra profundamente sus raíces, pero que también se atreve a reinventarlas.
Porque si, el Mundial mostrará al mundo cómo es Monterrey, Taco Records demuestra cómo sabe.





























































































































































