
KIA llegó a NL a fabricar autos en 2015 y eso también trajo gastronomía, cultura y hasta productos de belleza. La ola coreana no deja de cobrar fuerza en MTY
Este es un fenómeno migratorio que transformó y sigue influenciando activamente a la cultura regiomontana. ¿Tú consumes productos coreanos?
Sabemos que a nivel global la cultura asiática está de moda. En 2026 Japón está saturado de turistas, China continúa siendo una potencia tecnológica y Corea domina parte de la industria del entretenimiento con el K-pop y los dramas. En medio de esta tendencia, el caso de Nuevo León destaca. Nuestro estado, en lugar de importar sus costumbres, está viviendo un proceso de "coreanización", es decir, los habitantes coreanos nos están influenciando directamente. Este es un fenómeno que comenzó, formalmente, hace más de diez años con la llegada de KIA a Pesquería y desde entonces solo ha cobrado mayor fuerza.
La inserción de la cultura coreana en Monterrey se puede ver desde distintos ángulos: gastronomía, música, belleza y moda. Es justamente por su carácter integral que se le dice "ola coreana". Incluso, debido a su crecimiento e impacto, ahora Pesquería es llamado, coloquialmente, "Pescorea", sobre todo por la cantidad de habitantes de origen coreano que han decidido emprender y traer un pedazo de su cultura a Nuevo León. En parte, esto se debe la forma de ser y pensar de la comunidad coreana.

La planta de KIA trajo a trabajadores nativos y familias enteras a nuestro Estado y muchos preferían su sabor tradicional. Así pues, comenzaron a abrir sus propios supermercados, cafés, buffets y, por supuesto, restaurantes. Inmediatamente, esto llamó la atención de los regiomontanos. Cabe mencionar que muchos productos ya se encontraban en nuestra ciudad. Con la popularidad del K-pop, los K-dramas y el skincare coreano, había esfuerzos y tiendas que importaban productos bajo pedido o para eventos. La novedad, entonces, estaba en que eran manejadas por coreanos auténticos.
Lo más interesante es que la migración de coreanos no produjo una mezcla entre las gastronomía mexicana y coreana. Podríamos decir que sucedió, hasta cierto punto, lo contrario. Los lugares coreanos mantenían su menú escrito casi completamente en su idioma, no adaptaron los sabores al paladar regio (aunque sí explicaban la preparación a los comensales locales) y se rumoraba que había emprendimientos que eran exclusivamente para gente coreana. Incluso, en Apodaca se registraron plazas comerciales con locales coreanos únicamente.

Con el tiempo, las propuestas se fueron diversificando, aparte de comidas corridas y caseras, aparecieron cafés, bares (pub) y karaokes (noraebangs). Algunos comenzaron a especializarse en postres y platillos, así surgieron Cocorico (restaurante de pollo coreano), Café Tomato (con puras bebidas y bingsu, un postre de hielo raspado) o Gaul (cuya propuesta es ser un BBQ coreano). Así como su variedad creció, su gastronomía y cultura se fue expandiendo a otros municipios de Nuevo León. Actualmente, además de Apodaca, podemos encontrar restaurantes coreanos auténticos en Monterrey y San Pedro.
Aunque podría parecer que ya lo hay todo. En Nuevo León aún queda mucho qué explorar de la cocina coreana y su posible fusión con la sazón regiomontana. Por ahora, los mercados coreanos y las expos se han dedicado a mostrar las posibilidades: banderillas coreanas llevadas al máximo (con mezcla de salsas picosas, rellenos y acompañadas de papas fritas sazonadas) y el elote preparado con Buldak (ramen instantáneo y toppings). Lo que queda claro es que este es un viaje que apenas está comenzando.






































































































































