
A veces hace tanto calor en Monterrey que algunos regios prefieren elegir un restaurante por su aire acondicionado en lugar del tipo de comida que ofrecen
¿No te ha pasado que lo único que quieres es escapar del calor del verano?
Con el verano comienzan los planes para refrescarse: albercadas, salir por nieves, paletas o frappes, comer mariscos e ir al cine o lugares cerrados. En ocasiones, desde antes de junio, empiezan los calores de más de 30 grados en Monterrey. En foros y redes sociales, algunos regiomontanos comenzaron a pedir recomendaciones de restaurantes y establecimientos gastronómicos cuyo clima esté frío, en sus palabras "congelante". Lo que más llamó la atención fue que a estas personas no les importaba tanto, aparentemente, el tipo de comida que se ofreciera en los lugares, lo único que buscaban era un espacio cómodo y fresco. "El clima ya es factor", dijeron.
Su comentario hace total sentido, así como cuando es invierno buscamos caldos, bebidas calientes y pan dulce, cuando es verano queremos alimentos frescos, solo que para algunos las instalaciones también son factor. Un lugar cómodo es parte fundamental de la hospitalidad, de eso no cabe duda. Durante el verano, la comodidad cambia su matiz, no se trata de sillas acojinadas o decoración estética, si no de espacios que ayuden a combatir el calor y el sofoco. Podríamos comparar esto con los tipos de restaurantes que hay: para fiestas, casuales, elegantes, temáticos, mexicanos, etc. Quizás lo que la pregunta de este foro planteaba es que existen otras categorías como los restaurantes para cuando hace frío y los restaurantes para cuando hace mucho calor.
Entre las respuestas no solo aparecieron restaurantes, también había cafeterías y centro comerciales. No destacó un sabor, ni una estética o tipo de servicio, lo cual es raro ya que hay diversos estudios que explican que dependiendo de la temperatura se antojan ciertos alimentos. Con el descenso de la temperatura es bien sabido que buscamos más carbohidratos y grasas. Cuando hace calor, según un artículo de National Geographic, el efecto que busca el cuerpo es el inverso: comer ligero para mantenerse hidratado. Esto incluye ensaladas, frutas y verduras de temporada (o con grandes cantidades de agua como el pepino y la sandía) y, por supuesto los mariscos. En este sentido, quizás la mejor opción para enfrentar el calor sea un restaurante de mariscos frescos o ensaladas con clima funcional. Aunque para comprobarlo habría que hacer otra encuesta.

Foto: Campomar
Foto de portada: La Mazatleca



































































































































