
Quienes creen que en NL no hay mucho qué hacer quizá se sorprendan al descubrir que nuestro estado tiene 50+ museos, 40+ áreas naturales y miles de restaurantes
A veces parece que los regiomontanos también son turistas en su propia ciudad.
"No hay nada qué hacer en Nuevo León", esa es una frase que comúnmente se escucha entre los grupos de regiomontanos. El tema del turismo en Monterrey puede llegar a parecer nulo o inexistente debido a su reputación. El norte es conocido por ser una zona profundamente industrial, este enfoque en el emprendimiento y los negocios ha llevado a que Monterrey se vuelva un ecosistema tecnológico. Sin embargo esto no quiere decir que no hay un espacio para la cultura, el arte, los deportes y la gastronomía.
Si hacemos un recuento de todos los museos, reservas naturales, exposiciones, restaurantes y eventos que hay en Monterrey, nos daríamos cuenta que cada semana hay más de 100 planes diferentes que puedes hacer. Así como cualquier estado de México, Nuevo León tiene muchas aristas y formas de explorarse, el reto es que el camino está oculto. La realidad es que parte del problema, además de la poca difusión, somos los mismos regiomontanos. Nuestra forma de ser es muy tradicional, nos gusta quedarnos en nuestra zona de confort y tendemos a frecuentar y recomendar los mismos lugares siempre.
Por un lado, hay algo muy valioso en este método, porque las recomendaciones se vuelven garantías. El regiomontano tiene un perfil exigente y bajo ese estándar es que se enlistan las "visitas obligadas". Por otra parte, por este "desconocimiento de la diversidad" es que las guías, las agendas de eventos y los mapas de experiencias se vuelven una herramienta relevante. Esfuerzos como el Pasaporte Nuevo León, el cual reúne lugares, eventos, tours, rutas y pueblos mágicos en una misma plataforma, son necesarios tanto para turistas extranjeros como para los neoleoneses.
Hay pocos regiomontanos que se atreven a explorar y conocer realmente a Nuevo León. Las redes sociales, aplicaciones y canales digitales, a pesar de que muestran y reúnen toda la oferta cultural en un click, no logran desmantelar los prejuicios que tenemos. Si algo es cierto es que preferimos repetir los mismos restaurantes antes que ir a uno nuevo y correr el riesgo de pasarla mal.
La típica frase de que no hay nada interesante en la ciudad es un estereotipo. A comparación de otras ciudades Monterrey puede tener menor número de museos y reservas naturales, pero sí cuenta con experiencias únicas como lo son las rutas de montañismo y senderismo, las exposiciones temporales de arte e historia en los recintos culturales y más de 22,000 establecimientos de comida.
En general, la comunidad regiomontana sabe cómo divertirse y ser anfitriona, tiene muy en claro los lugares que valen la pena, pero también es un círculo cerrado que apenas comienza a abrirse. Afortunadamente, ya hay proyectos que intentan visibilizar toda la riqueza de Nuevo León, desde los eventos pequeños hasta las vivencias más significativas.
¿Tú qué tanto conoces Nuevo León?






















































































































































































































































































