
Postres, Snacks, Café, Cerveza, Vino, Té, Mixología, Recetas, Platillos y Alimentos

Con más de 70 años de historia y por ser una tradición: las empanaditas rellenas de cajeta y piña de Fruticake ya son "Platillo Icónico de NL"
Por gusto, nostalgia o costumbre, para muchos regiomontanos estas empanaditas son el postre obligatorio en cualquier reunión.
Desde 2018, Residente entrega cada año el más alto reconocimiento restaurantero de Nuevo León, el nombramiento de un Platillo Icónico. Con este nombramiento, los restaurantes y sus platillos pasan a ser parte del acervo gastronómico de nuestro Estado, enriqueciendo nuestro patrimonio intangible.
Fruticake, primero llamada Panadería Guadalupe, fue el primer establecimiento de pan y postres en el poniente de la ciudad, pues fue fundada en 1954 por Rodolfo Vázquez. Hace poco más de 30 años pasó a llamarse Fruticake, el nombre por el cual todos la conocemos, y actualmente el establecimiento está administrado por la tercera generación de la familia Vázquez. Todos sus productos son elaborados de manera artesanal.
De Fruticake se reconocen las empanadas de cajeta y de piña como Platillo Icónico de Nuevo León. Estas piezas se caracterizan por ser pequeñas y estar muy bien rellenas. Mientras que la de cajeta lleva azúcar y canela encima, la de piña tiene un barniz que le da un color más tostado. A pesar de que cuentan con más rellenos disponibles: manzana, membrillo, guayaba, higo, durazno o calabaza, las empanaditas de cajeta y piña continúan siendo las favoritas de los clientes y la especialidad de la panadería. Si bien siempre es un debate qué sabor es mejor, piña o cajeta, ambas son
Notas Relacionadas


















































































































































































































