
"Nos queda trabajar duro para seguir poniendo a Monterrey en el ojo gastronómico del país". La chef Edna Alanís comparte su opinión sobre la Guía Michelin en México
Entre los invitados especiales de la ceremonia de la Guía Michelin 2026 acudió la chef Edna Alanís, una de las figuras más importantes en la escena gastronómica de Nuevo León.
Residente tuvo la oportunidad de hablar con la reconocida chef regiomontana Edna Alanís acerca de la Guía Michelin. Desde que llegó la guía a México en 2024, ella ha tenido la fortuna de ser parte de los invitados a la gala. A raíz de que el pasado 20 de mayo se reveló la nueva guía 2026, ella nos compartió sus impresiones de esta nueva edición, asimismo señaló la importancia de proyectos como este para continuar hablando sobre la importancia de la gastronomía en nuestro Estado y el resto del país.
¿Qué representa la Guía Michelin?
Para mí, comenta Edna, la guía es una estrategia de mercadotecnia de la llantera francesa Michelin que nace en el año 1900, hace 126 años, y el objetivo principal era motivar a los usuarios de los vehículos automotores, que eran la novedad del momento, a que usaran sus vehículos. Su intención era que las personas rodaran sus llantas para que se desgastaran y compraran nuevas. Entonces, una de las motivaciones de salir por las carreteras de Francia era reseñar o recomendar restaurantes, parajes, hoteles para que la gente saliera de paseo.
En 1926 es cuando la Guía Michelin comienza a premiar con estrellas a aquellos lugares que consideraban que valía la pena visitar aunque tuvieras que desviarte del camino. La máxima distinción eran tres estrellas y se establecieron diferentes categorías. Pero no perdamos el objetivo, recalcó la chef. La guía es un recurso, una estrategia de marketing de una marca que no tiene nada que ver con gastronomía, pues es una llantera. Como recurso, quizás ha sido pionera o ha estado demasiado avanzada a su época, pues hasta se nos olvidan sus orígenes.
¿Cuál es tu opinión sobre la Guía en México?
Yo aplaudo tremendamente esta guía, así como a cualquier otra, porque le dan luz y ponen el reflector en la industria gastronómica. Yo sé que las guías son polémicas, que no todo mundo les gustan y que algunos piensan que son pagadas, yo prefiero quedarme con la parte buena. No pierdo el foco de que son estrategias de mercadotecnia de marcas comerciales.
La Guía Michelin es la más antigua, la más posicionada y la que está presente en muchos países del mundo. Las llantas Michelin son sumamente populares en México y la verdad es que se había tardado Michelin en llegar a este país. Claro que para estar aquí, hubo una serie de requisitos y negociaciones con los gobiernos, cámaras y empresarios mexicanos. Este es el tercer año consecutivo que se desarrolla y yo he tenido la fortuna de ser invitada en todas sus ediciones. Quienes asisten a la gala son los restaurantes premiados o mencionados, autoridades de gobierno, CANIRAC (Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados), los medios y la prensa. Invitados especiales, en mi opinión, son demasiado pocos para un país del tamaño de México.
¿Qué piensas de la participación de Nuevo León?
En el caso de Nuevo León, la verdad es que también aplaudo el esfuerzo del gobierno y de la cámara de la industria restaurantera de Nuevo León por haber, desde el día uno, levantado la mano y haber dicho nosotros queremos la guía en Monterrey. Lograr estas negociaciones no es rápido, ni fácil y se requiere de muchísimos actores en medio para lograr que la guía Michelin esté en nuestro estado.
En relación a los premiados, la verdad es que sigue siendo un enigma en qué momento son evaluados o son auditados. He tenido la oportunidad de platicar con los restauranteros locales a título personal y la verdad es que ni siquiera ellos saben en qué momento sucedió. Sí hay sospechas, pero los auditores no son personajes que vayan y se presenten. Los parámetros para evaluar también son muy propios de la guía y no son públicos. Respetando este sistema de trabajo, yo aplaudo a todos y a cada uno de aquellos lugares que han obtenido ya sea una Recomendación, una Estrella o un Bib Gourmand, o lo que sea porque insisto que eso le da foco a la ciudad, a la gastronomía, y también genera un derrame económico, no solamente para el restaurante, sino también para la proveeduría y para la gente que trabaja ahí.
Creo que todo lo que de alguna forma le genere un reflector a la industria gastronómica en nuestra ciudad y en nuestro entorno, ya sea la Guía Michelin o reconocimientos de otras disciplinas, es de aplaudirse, es de reconocerse, es de agradecerse y es de apoyar. La suma de muchísimas cosas es lo que le da la grandeza a nuestra cocina, de nuestro lado, como cocineros, nos queda trabajar bien duro para seguir poniendo a Monterrey en el ojo gastronómico del país. Ahora sí que la unión hace la fuerza, tanto de un lado como de otro.
¿Cómo viviste la gala 2026?
Tras la gala 2026, he regresado muy emocionada, contenta y muy agradecida con Michelin. Son muy pocos los lugares para invitados especiales, entonces, para mi es un honor, un privilegio y me siento muy orgullosa de que volteen a ver a una regiomontana con esta trayectoria de 26 años de la gastronomía y que sientan que es importante que yo esté ahí con ellos.











































































































































































































































































































