

¿Pagarías por un plato vacío y un set de cubiertos extras? En algunos restaurantes europeos cobran una tarifa adicional por pedir los platillos para compartir
Aunque comer juntos y compartir parece algo muy obvio, no en todos los países se acostumbra o es bien visto.
"¿Cada quien lo suyo o mejor pedimos al centro?" esta es la típica pregunta que nos hacemos cuando vamos a comer a un restaurante. En México se acostumbra compartir entre todos, pues sentarnos en la misma mesa significa convivir y hacer comunidad. En otros países no tienen las mismas costumbres, particularmente en Europa y Estados Unidos la gente suele pedir platos fuertes individuales, mientras que en nuestro país hay grupos de amigos o familias que piden platos fuertes al centro como estrategia para probar de todo un poco.
Según Maren Möhring, una historiadora alemana, los platillos individuales son un fenómeno de origen europeo que surgió a raíz de la invención de los cubiertos y la vajilla. Esta forma de comer distanció a las personas durante el comienzo de la era moderna, pues la gente ya no comía con las manos y ya no había necesidad de comer del "plato comunitario". De acuerdo con la historiadora, la costumbre de comer de un mismo plato persistió únicamente en las comunidades rurales, de ahí que "compartir" sea asociado con las personas de escasos recursos, pues se consideraba que no podían comprar platos, cuchillos, tenedores, etc. Así pues, podríamos decir que eso de pedir cada quién lo suyo se origina del "individualismo".
Comer del mismo plato es algo cultural y social. Si bien es cierto que no a todos nos gusta compartir nuestra comida, en México esto es una cortesía. Incluso, en otros países, hay platillos diseñados especialmente para compartirse como el hotpot en China, la carne y complementos se cuecen en la misma olla y cada quien saca su porción con palillos, y la sopa con fufu en Ghana, en la que la gente toma turnos para agarrar piezas de carne o con el fufu, una especie de tortilla o masa elaborada de yuca.
Ahora bien, la tendencia de querer cobrar los platos vacíos y cubiertos extras en los restaurantes europeos comienza en Austria. Según el periódico español 'El Economista', los restauranteros del país llaman a esta práctica "el plato del ladrón", pues aseguran que tienen pérdidas cuando los comensales comparten los platos principales entre grupos de personas. Algunos restaurantes en Italia y en España también han comenzado a hacer lo mismo y en la carta ahora incluyen el costo de cada plato extra (aproximadamente de dos euros) que se pida o una tarifa predeterminada por el hecho de compartir (alrededor de cinco euros). Claro que muchos comensales se han indignado y molestado por estas prácticas, pues comer juntos y compartir también es una forma de hacer comunidad.
A pesar de que parece que este nuevo hábito está muy lejos, en 2023, la revista Clarín en Argentina, publicó que algunos restaurantes de Buenos Aires ya habían comenzado a cobrar extra por platos y cubiertos adicionales. El artículo cuestionaba la práctica e informaba que el organismo de Defensa al Consumidor de la Ciudad ya estaba regularizando las reglas de dicha práctica para que fuera legal. Entre los lineamientos se mencionaba el añadir en la carta explícitamente el costo de la vajilla y que no se puede cobrar dos veces el servicio de compartir, es decir, o cobras el plato vacío o la tarifa de que el plato sea para compartir cuando en la carta dice que es individual.
En Residente pensamos que parte de la hospitalidad en los restaurantes implica tener vajilla de cortesía por si los comensales quieren compartir. Cobrar este servicio, de alguna forma, omite el hecho de que salir a comer es convivir y crear comunidad. Mientras que pedir al centro puede ser una estrategia de ahorro, también es una costumbre que algunas familias y grupos de amigos tienen para poder probar más platillos y no desperdiciar la comida. De hecho, hay comensales que dicen que comer todos del mismo platillo hace que sepa mejor la comida, pues la experiencia de salir a comer termina siendo más agradable.
¿Tú qué piensas, crees que esta práctica llegará a Nuevo León?











































































































































































































































































































































