
Hábitos. ¿Cómo influye la relación calidad-precio en el éxito de los restaurantes de Monterrey?
El estudio muestra que el 65.1% de los consumidores en Nuevo León percibe un aumento en los precios al comer fuera del hogar; sin embargo, esto no se traduce automáticamente en dejar de asistir a esos restaurantes.
De acuerdo con el estudio realizado por los investigadores de Residente Restaurant Research, titulado “Estudio de los hábitos del consumidor restaurantero en Nuevo León", se analizaron los hábitos restauranteros de los consumidores en el estado y cómo estos han cambiado a raíz del incremento en la oferta gastronómica.
Unos de los hallazgos centrales es que, aunque la mayoría de los consumidores percibe un aumento en los precios, este ajuste no implica necesariamente una reducción en la frecuencia de visita.

La razón principal es que los consumidores entienden el contexto inflacionario y, sobre todo, evalúan el incremento de precios a partir del valor recibido. Cuando el precio subre, pero el sabor, la calidad y la experiencia mejoran, el ajuste no se interpreta como un abuso, sino como una consecuencia lógica de una propuesta bien ejecutada. En estos casos, el precio deja de ser un freno y se convierte en parte de la expectativa.
El 80.9% de los consumidores afirma que algunos de los principales motivos por los que toleraría un aumento de precios son la calidad en la comida, el proceso de preparación de los alimentos y las porciones más grandes. Esto indica que el consumidor no rechaza el incremento en sí, sino la falta de coherencia entre lo que paga y lo que recibe.
Más que generar rechazo, subir precios eleva las expectativas en el mercado neolonés. Esto explica por qué algunos restaurantes logran realizar incrementos sin perder relevancia, mientras otros enfrentan pérdidas. No es el precio lo que rompe la relación con el cliente, sino la sensación de que el restaurante no está a la altura de lo que ahora cobra.
Para el operador restaurantero, aumentar precios implica un compromiso con estándares más altos. En el mercado neolonés, el verdadero riesgo no está en cobrar más, sino en no cumplir con lo que ese nuevo precio promete.
Residente. Food & Drink Media













































































































































































