

Un mexicano consume en promedio 20 kilos de limón al año. Aquí te contamos la historia de cómo se volvió producto indispensable en nuestras taquerías
En México, el limón no es un condimento opcional, pues somos el país que más consume este cítrico y estamos en el segundo lugar de producción a nivel mundial.
Así como la salsa verde y la roja son condimentos clásicos, el limón también es indispensable en cualquier taquería, fondita o restaurante. En Residente hicimos una pequeña encuesta sobre el uso de este cítrico, los resultados arrojaron que 91% de las personas usa limón en los alimentos, mientras que el 9% no acostumbra a usarlo como condimento. Básicamente, son más las personas que usan limón que las que no lo hacen, por ello, resulta molesto que en ciertos lugares no tengan limones disponibles para los comensales.
Usar limón o no para aderezar o darle sabor a una comida no es un hábito completamente regio. De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en 2025 el consumo de limón en México equivale a usar 19.5 kilogramos por persona al año. Si consideramos que cada limón mexicano pesa alrededor de 30 gramos, una persona tiende a consumir aproximadamente 650 limones en total. Claro que esto es pensando que a todas las personas les gusta el limón de la misma forma, cosa que sabemos que no es cierto.
Podría decirse que en México, el usar limón se ha vuelto una costumbre más allá de ser un gusto personal. De hecho, en México se cultivan alrededor de 3.2 millones de toneladas de limones al año, lo que nos coloca en el segundo lugar a nivel global en producirlo. Las razones para usar el limón son muchas: que intensifica los sabores de la comida, que es una buena fuente de vitamina C o porque contrarresta lo picante de nuestros platillos, pero su uso original se remonta más bien a la época de la colonización, cuando los españoles trajeron este fruto a México.
Los limones vienen de Medio Oriente, llegaron a España en el siglo XI, gracias al comercio con los árabes. De acuerdo con Beatriz Attolini, experta en especies de cocina y gastronomía mexicana, el hábito de usar el limón comenzó porque las recetas de los platillos europeos usaban vinagre y ese sabor no nos gustaba. Al buscar otro elemento para sustituir el vinagre, el limón resultó ser la mejor opción, pues brindaba la acidez necesaria y también ayudaba a fijar y potenciar los sabores de los alimentos.
A partir del siglo XVIII, durante la época colonial es que el limón se convirtió en un elemento esencial de nuestra cocina, especialmente porque ya estábamos acostumbrados a utilizarlo. Debido a su uso histórico y cultural, el limón es un producto que no puede faltar en ninguna taquería o restaurante mexicano. Incluso, si llegan a faltar, podríamos considerarlo una falta de respeto a nuestra gastronomía.
¿Ya conocías esta historia?































































































































































































































































































































