
No cruzarse entre comensales
No cruzarse. Los comensales deben optar por pedir por favor a los demás, los platos o condimentos que les queden lejos; en lugar de atravesarse con torso y brazos, para alcanzarlos a toda costa.
Respeto al espacio personal: La mesa es un ecosistema compartido donde el espacio frente a cada comensal es sagrado. Invadirlo con el torso o los brazos no solo interrumpe la conversación, sino que rompe la armonía visual y la comodidad del vecino. La etiqueta dicta que la distancia más corta entre dos puntos en la mesa no es la línea recta, sino la amabilidad de una petición.
La regla del alcance: Si un objeto requiere despegar la espalda del respaldo o extender el brazo más allá de tu lugar asignado, está fuera de tu jurisdicción. Pedir que "circulen" los condimentos fomenta la interacción social y evita accidentes (como derrames o golpes accidentales). Un restaurante de calidad se disfruta más cuando el movimiento en la mesa es coordinado y no errático.
Prevenir accidentes y optimizar el servicio: Cruzarse en la mesa aumenta el riesgo de volcar copas o manchar la mantelería. Además, los movimientos bruscos dificultan la labor del mesero, quien debe anticipar los espacios libres para retirar o servir platos. Solicitar el paso de un plato a los compañeros garantiza que el flujo de la cena se mantenga impecable y seguro para todos,















































































