
Si vas a un restaurante no tomen en exceso
Alcohol. Los restaurantes no son espacios para el consumo excesivo de alcohol. El comensal deberá limitar su ingesta de alcohol al tiempo razonable que le tome ingerir sus alimentos.
El Propósito del Maridaje: el alcohol debe entenderse como un acompañante del plato. Una vez que la cena ha concluido, extender la estancia únicamente para seguir bebiendo altera el ritmo del servicio y desvirtúa la atmósfera del lugar. La etiqueta sugiere que el ritmo de la copa debe seguir el ritmo del tenedor.
Preservar el Entorno: un restaurante es un espacio compartido. El consumo excesivo suele derivar en un aumento del volumen de voz y una pérdida de la compostura, lo cual invade el espacio sensorial de los demás comensales. Mantener el control sobre la ingesta es una muestra de respeto hacia los demás y hacia el personal de servicio.
El Tiempo de Sobremesa: si bien la sobremesa es un momento apreciado, debe tener un límite natural. Una vez terminados los alimentos y el café, la permanencia debe ser breve. Si el deseo del grupo es continuar la convivencia exclusivamente a través de la bebida, lo correcto es trasladar la reunión a un bar o lounge, liberando la mesa para otros invitados.















































































