

El té sin azúcar y las cosas como son
La sommelier Claudia Aguilera recuerda por qué es bueno volver a lo básico y probar bebidas como el té, pero sin azúcar
De vuelta a lo básico. Es una frase que me gusta mucho, puedo aplicarla en mis conceptos favoritos. Si la usamos para referirnos a un tiempo donde las cosas se hacían de manera diferente, encontraremos datos interesantes en la historia del té. Su consumo ha ido evolucionando a la par con el ser humano, con las nuevas ideas, accesorios, descubrimientos y necesidades, mas nunca ha perdido su verdadera esencia.
Hoy en día se puede seguir disfrutando en su forma más natural y simple: hojas deshidratadas que se infusionan y nos aportan beneficios en la salud y sabores interesantes por descubrir. Si algo ya es bueno por naturaleza, ¿para qué cambiarlo? Pensando en ello encontré varias respuestas.
Las personas tendemos a querer cambiar y sentimos la constante necesidad de “mejorar” lo que nos encontramos en el camino. Justo como cuando nuestra abuela ha pasado todo el día preparando el menú de la comida familiar con recetas llenas de deliciosos ingredientes, los más elaborados procesos con todo el cariño y dedicación, para que cuando se sirva en un plato, los comensales sin dar una oportunidad de reconocer y contemplar, comiencen a cambiar su sabor, agregando limón, sal, pimienta o cualquier ingrediente que se nos cruce por la mesa. Por desgracia en el caso del té este ingrediente es el azúcar.
Sabemos que en algunas recetas, ésta aporta o ayuda a intensificar el sabor de otros ingredientes, pero en el té logra todo lo contrario. En lugar de mejorar, opaca, es decir esconde la verdadera esencia, privando a nuestro paladar de los sabores originales que lo componen. Es tan grande la tendencia en nuestra alimentación a consumir productos endulzados en exceso, que luego se vuelve una necesidad que las cosas tengan ciertos sabores que nos resultan familiares, sin asegurar que sea su sabor real, ¡como los refrescos! Los invito a que volvamos a aceptar las cosas en su forma natural y nos animemos a probar sin miedo a lo desconocido, con curiosidad como cuando éramos niños y no había expectativas o información precedente que nos echara a perder una nueva experiencia. Si son pacientes comenzarán a reconocer perfiles, texturas y sabores nuevos que los sorprenderán en su taza de té.
Dato informativo: la infusión de la camellia sinensis (planta del té) nos ayuda a desintoxicar el cuerpo y a nivelar el azúcar. Este efecto puede observarse directamente en nuestro paladar al eliminar la ansiedad por consumir alimentos muy dulces o grasosos.















































































