Luisa González por Rafa Ibáñez

Sencilla, trabajadora y muy simpática, nos habla de sus pequeños momentos de ocio y sus antojos.
Redacción por: Residente
Fotografía por: Rafa Ibáñez

¿Qué te gusta hacer cuando no estás en el restaurante?
Normalmente le dedico mucho tiempo a Huecani, pero también doy clases en la UVM y los lunes en una casa a señores y señoras amateurs, es un formato muy relaxed, muy a gusto. Si no estoy en el restaurante, o estoy en mi casa o estoy con mis amigas religiosamente todos los jueves. Son mis cinco minutos Milky Way. Nos juntamos en casa de alguna de ellas. Son muy organizadas y nos vamos rotando las casas. Y ahí cada quien prepara lo que quiere que las demás prueben. ¿Y es como el tema, no? Pasarla bien y platicar y a gusto.

 

¿Entonces estás completamente entregada a Huecani?
Completamente. Y el tiempo que me queda estoy normalmente en casa, descansando, y una de las cosas que hago es leer, o armo rompecabezas, o de plano me tiro a ver la tele y no hacer nada rascándole la panza a mi perro. Depende del día y el humor.

 

¿Te consideras organizada?
Soy organizada en mi desorden. Hay momentos en los que sí soy mas clavada en que todo esté super organizado y súper en orden. Cuando se trata de recibir o atender gente, ahí sí me encanta que haya algo para todos. Por ejemplo, yo me preocupo mucho con mis amigas e igual con mi familia que pues, si yo tomo cerveza pero alguien más toma vino rosado, entonces compro una botella. Que haya más o menos para todos, no nomás lo que a mí me gusta.

 

¿Eres muy detallista?
Sí, en eso sí. Me gusta mucho atender a la gente, que no les falte nada y normalmente cuando les preparo algo aquí, les gusta. Somos poquitos, pero hay muchos gustos, así que trato.

 

¿Cuáles son tus restaurantes favoritos?
Salgo poco. Pero me gusta mucho ir al Señor Latino a desayunar machacado y huevito con chorizo a la mexicana. Mmm, qué rico. Y el pan tostado, que por alguna razón sabe buenísimo. Pan tostado con mantequilla y mermelada. Sí, o sea, sencillo. La verdad es que soy muy sencilla, muy callejera para comer. No voy tanto a restaurantes o así, me gusta más comer taquitos.

 

¿Y eso se refleja en tu restaurante?
Yo creo que sí se refleja mucho. Huecani no es un lugar de manteles largos ni está cerca de serlo, pero es comida muy sencilla, y creo que yo soy así. Claro, me encanta ir a un restaurante muy bien montado, como Pangea. Pero en mi día normal soy más de calle y de fonditas y todo eso.

 

¿Como ves a la clientela de Huecani, cuál ha sido su reacción?
Pues mira, ha sido una educada de aprender y crecer. El mercado regio era muy cerrado para algunas cosas, sobretodo en temas de experimentar. Cada vez estamos más abiertos como sociedad a probar algo nuevo. Y eso nos deja a los cocineros hacer cosas nuevas y divertidas y propuestas interesantes. La de Huecani es muy sencilla, pero pues son sabores que en el norte a lo mejor no se dan tanto. Y no es exactamente como lo que vamos a encontrar en el centro. Muchos de los platos son antojos que a mí se me han ido dando y es sencillo y es rico y es casero sin ser pretencioso. Y creo que al cliente le ha gustado.

 

 

 

 
Notas Relacionadas