Coles de Bruselas por Anais Quintanilla
27 de abril

VII. Coles de Bruselas

Crecí pensando que sería un vegetal inventado, pero unos deliciosos rollitos me abrieron los ojos.
Redacción por: Anais Quintanilla
Fotografía por:

Cuando era pequeña recuerdo que me gustaba leer un cuento sobre un par de conejitos que comían coles de Bruselas. Crecí con la idea de que sería algún vegetal inventado por el autor y que en ese mundo mágico todos tomaban cola de zarzaparrilla y se alimentaban de comida extraña. Honestamente la col siempre me pareció un vegetal de sabor muy extraño. Aunque cuando eres niño, la verdad, todos los vegetales parecen asquerosos y aunque tus papás te obligan, por diferentes métodos, a probar de todo, casi siempre resulta que hay cosas verdaderamente desagradables.

 

No quiero echarle la culpa a mi mamá por hacerme comer verduras raras, al contrario, estoy muy agradecida de que al día de hoy no me da miedo probar cosas que no conozco y mejor dicho me encanta encontrar nuevos sabores para replicar en casa. Para mí la vida sería demasiado aburrida sin variedad de colores, de platillos, de todo y entiendo el esfuerzo de mis padres por abrir mi panorama gastronómico desde pequeña.

 

Como les comentaba, la col siempre me había parecido, lo diré, asquerosa. Pero siempre hay un punto en la vida en el que te das cuenta que tus prejuicios personales en contra de la comida tienen fundamentos ridículos. En alguna ocasión que mis papás tenían algún evento al que no se podía llevar niños nos dejaron encargados con unos amigos. Como toda la familia era de China y nosotros no conocíamos la auténtica comida china, a la hora de la cena ordenaron un montón de platillos para que probáramos. Había muchas cosas: arroz frito, tallarines, pollo, carne, rollitos primavera, etcétera.

 

Creo que esa fue la primera vez que utilicé palillos para comer. De todo aquel festín recuerdo que me gustaron mucho los rollitos. El sabor era diferente a todo lo que había comido antes y aunque estaban fritos, el relleno se sentía ligero y de un sabor muy aromático. Decidí entonces que me encantaba la comida china, aunque no estoy segura de qué tan auténtica sería esa versión. Muchos años después descubrí que los rollitos primavera estaban rellenos de col y zanahoria y otros ingredientes misteriosos. Me sorprendió mucho que la col pudiera tener ese sabor y entonces tuve que aceptar que las verduras no eran tan desagradables como pensaba.

 

Hace algunos meses, buscando el complemento ideal para una cena, me topé con una receta para preparar coles de Bruselas. Ya las había comido en alguna ocasión y recordé que al horno adquirían un sabor muy interesante. Son una versión miniatura de la col verde, tienen un sabor muy similar, ligeramente más fuerte pero el tamaño es perfecto para acompañar carne o pollo. Las había visto en el súper, entonces no sería difícil encontrarlas y los demás ingredientes eran aceite de oliva, vinagre balsámico y miel de abeja.

 

Para preparar 350 gr. de coles de bruselas primero hay que lavarlas bien, remover las hojas exteriores y enjuagarlas con agua, para después cortarlas por la mitad y volver a enjuagar. En lo personal me gusta desinfectar los vegetales de este tipo, pero si consigues alguna versión que venga lista para servir puedes evitar este paso. Hay que precalentar el horno a 200ºC. Una vez que las coles estén desinfectadas y secas, se trasladan a un recipiente para hornear. Se bañan con aceite de oliva (de una a dos cucharadas aprox.), sal y pimienta al gusto y se revuelven hasta que todas estén bien cubiertas.

 

Se hornean alrededor de 30 a 40 minutos hasta que empiecen a adquirir un color oscuro. Esos pedazos doraditos son los que le dan el mayor sabor. Mientras están en el horno, en un bowl pequeño mezcla una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de vinagre balsámico y media cucharada de miel de abeja. Bate los ingredientes hasta que se incorporen bien, uno o dos minutos. Retira las coles de bruselas del horno y agrega la mezcla de vinagre balsámico.

 

Puedes decorar con almendras picadas o en láminas y tu platillo está listo para servirse. Puedes también intentar cocinarlas en el asador, envueltas en papel aluminio y agregar una opción diferente para complementar tus reuniones familiares.

 

Nos vemos la próxima semana,

 

Anais 🙂

 

Coles de Bruselas ingredientes

 

Ingredientes

350 gr. coles de Bruselas
3 cdas. de aceite de oliva
1 cda. de vinagre balsámico
1/2 cda. de miel de abeja
Sal y pimienta
Almendras para decorar

Las opiniones que aparecen en esta columna son responsabilidad del autor y no necesariamente las de este medio.
 
Notas Relacionadas
  • La Escondida

    Por su cabrito horneado, gorditas de atropellado y las más de 15 salsas que tiene.
    Recomendaciones
    viernes 22 de septiembre 2017
    Desayuno
    Relax
    Nook
    Prueba los chilaquiles verdes o los waffles con un café especialidad.
    Comida
    Urbana
    Happy Dog
    Sandwiches, burritos, ensaladas, burgers, hotdogs y pizza y más.
  • 1
    2
    3
    4
  • Destacados

  •